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¿Hay un error en el diseño de la administración electrónica?

Julio de 2011

Miércoles 20 de julio de 2011, por Miguel Pérez Subías

He participado en uno de los Cursos de verano en El Escorial sobre la administración electrónica en el que se trataba de dar una aproximación multidisciplinar a la realidad española confrontando las experiencias, reflexiones de ponentes con diferentes perfiles y áreas de responsabilidad.
- Ver presentación Prezi utilizada

- Algunas reflexiones previas

Como reflexiones relevantes he planteado la necesidad de priorizar en aquellas aplicaciones que son interesantes para el usuario (salud, trabajo, dinero, educación,…) frente a los intereses administrativos que se centran más en recaudar, ahorrar o reorganizarse más efectivamente.

Otro aspecto clave, en mi opinión, es que la e-administración la que debe adaptarse a la realidad tecnológica que tenga en cada momento el ciudadano, sin exigirle nada a cambio y reclamando especial atención hacia el teléfono móvil, ahora el centro es el ordenador. Ordenador que es menos personal, con menor nivel de penetración y que exige en la mayor parte de los casos instalar y configurar algo en un terminal que por lo general es compartido y por tanto no es personal o bien se focaliza en la cartera donde situamos tarjetas electrónicas que no siempre van conmigo (basta ver lo que esta sucediendo con el e-DNI en cuanto a su falta de uso electrónico).

No puedo dejar de remarcar que la falta de accesibilidad y de usabilidad son las causantes, en muchos casos, de que las aplicaciones dejen de utilizarse.

Pero me centrare en lo que creo que es lo más importante y es como simplificar los tramites administrativos sin perder seguridad jurídica algo a lo que las Administraciones se niegan por razones obvias ya que si no hay seguridad judiríca el tramite carece de valor.

La solución esta desde mi punto de vista en que sea el ciudadano quien decida el uso que hacen las administraciones de sus datos pero esto tiene un problema y es que el ciudadano no esta integrado en el sistema de información de las administraciones públicas.

Estamos construyendo un ecosistema de interrelación administrativa en el que falta el sujeto central de todas las aplicaciones: el ciudadano. Sin duda es el ciudadano el legítimo propietario de su información siendo la administración alguien en quien delego su gestión y su administración a través de las normas que establecen los gobiernos que elige la ciudadanía.

Sistema actual: las administraciones en el centro

En la actual concepción de la e-administración se están desarrollando redes (Red SARA) de interconexión administrativa, leyes que obligan a prestar los servicios vía telemática y normas que garantizan derechos fundamentales (privacidad, intimidad, ..) de obligado cumplimiento entre administraciones.

Para dotar a este sistema de seguridad es necesario que departamentos, administraciones y organizaciones distintas se pongan de acuerdo pero al tratarse de entes independientes la seguridad jurídica en la solicitud de un dato del ciudadano entre administraciones requiere que nos de permiso y autorice para todas y cada una de las gestiones.

Sistema futuro: el usuario es el centro del sistema

Antes de la e-adminstración cada organismo se ocupaba de lo suyo, se lo daba al ciudadano y le pedía al ciudadano lo que necesitaba para hacer sus funciones. Esto, que ha funcionado durante siglos, es la llave del futuro, la solución es hacer las cosas como se venían haciendo pero poniendo la tecnología al servicio del ciudadano y de las administraciones (no solo de las administraciones).

Imaginemos que todo ciudadano dispusiese de un espacio virtual, que el estado pone a disposición, de cada uno desde que nace en el que las diferentes administraciones depositan todo la información que tienen de ese ciudadano (registro de nacimiento, dni, cartilla de la seguridad social, propiedades registradas, historial clínico, administrativo, …).

Todas las administraciones deben de conectarse con este sistema, que denominaremos e-ciudadano, y es el ciudadano y no las administraciones públicas el que permite el acceso a la información a otras administraciones. Ellas pueden exigir pero yo, igual que cuando llevaba las fotocopias, habilito a la administración que me lo solicita a acceder a los registros que necesite en cada momento.

En este modelo no sería necesario que las administraciones estuviesen interconectadas entre ellas y cada una podría funcionar con equipos sistemas y procedimientos distintos.

Gana el ciudadano porque tiene toda su información centralizada en un solo punto y gana la administración porque puede desarrollar todo sus procedimientos y organización de forma independiente.

El único requerimiento es que cada administración desarrolle su interfaz con el sistema e-ciudadano y que este sea puesto a disposición de la ciudadanía por sus administrados.

¿Nos hemos equivocado?

Lo que se ha hecho hasta ahora, en materia de administración electrónica, no esta mal pero, en mi modesta opinión, hay un gran error de diseño que esta condicionando y retrasando la implantación de la e-administración que tarde o temprano nos veremos obligados a subsanar.

El error que hemos puesto en el centro a la Administración dejando al ciudadano en la perferia de la misma y esto tenemos que invertirlo.